Cómo manejar su ganado este monzón en 5 maneras fáciles

Es hora de prepararse para saltar al agua y ensuciarse las manos en la piscina de lodo mientras rema en sus pequeños botes de papel sobre los pequeños arroyos de agua que fluyen a su lado. Aquí viene el monzón, y estamos listos para saborear una de las estaciones felices. Sin embargo, en algunos lugares es el momento de la alegría, y para el resto, llueve a cántaros. Con el inicio del monzón, el medio ambiente está sujeto a muertes como inundaciones y, en tal caso, causa graves pérdidas a la humanidad, la flora y la fauna. A medida que tomamos medidas preventivas y nos cuidamos más durante la temporada de lluvias, se necesita lo mismo para los animales, especialmente el ganado que deambula y vive en campos abiertos, dejándolos expuestos a enfermedades potencialmente mortales. Este es el momento en que la temperatura desciende y los granjeros comienzan a evaluar cómo el clima cambiante afectaría la salud de su ganado, su productividad y eficiencia. Los granjeros lecheros comienzan a planificar y reunir los recursos que necesitarían para manejar su ganado y protegerlo. Los animales requieren mucha atención durante esta época en la que necesitan mantener una temperatura corporal normal frente al frío. Las lluvias torrenciales afectan la humedad ambiental hasta el punto de que la temperatura desciende muy por debajo del límite de temperatura más bajo, lo que causa estrés a los animales.

Esto obliga a los animales a responder de alguna manera, por ejemplo, buscando refugio o aumentando la actividad metabólica, lo que podría ayudarlos a mantener su temperatura corporal con el aumento del frío. Por lo tanto, esto aumenta sus requisitos dietéticos, especialmente los alimentos de calidad que tienen un alto contenido de energía.

Específicamente, las vacas requieren alimentos que estén llenos de nutrientes esenciales ya que consumen más energía para adaptarse a las condiciones climáticas y mantener una energía positiva equilibrada. Si las vacas no obtienen suplementos alimenticios de calidad, terminan utilizando la energía reservada almacenada en el cuerpo para generar calor y administrar el funcionamiento del cuerpo para producir leche de alta calidad.

Eventualmente, esto causa el agotamiento de la grasa corporal almacenada, a la larga, causando pérdida de peso y atenuación de la sustancia aislante debajo de la piel, exponiéndolos al clima frío y estresante.

La condición parece peor para las novillas que podrían parir terneros en un estado corporal tan pobre, lo que les otorga un parto difícil y doloroso y el nacimiento de terneros débiles y de bajo peso.

Esta situación da lugar a una tasa de mortalidad de los terneros que lleva a que las madres produzcan menos leche con un ciclo de celo retrasado, lo que reduce la tasa de reproducción.

Además del impacto sobre el ganado, el fuerte aguacero también afecta a otras cosas. Se vuelve difícil empacar el heno, mantener seco el alimento para el ganado y tener cuidado con las aflatoxinas (carcinógenos venenosos que causan daño hepático y cáncer). Estas toxinas dañinas reducen la calidad del forraje y reducen el consumo por parte de los animales debido a la alta contaminación.

Por lo tanto, es necesario mantener el alimento seco alejado de las lluvias para evitar que se enmohezcan, especialmente el heno. El estiércol y el ensilaje también deben almacenarse en un lugar seco para evitar que se congele, ya que las vacas no pueden consumirlo en ese momento. Es probable que el estiércol pierda componentes vitales, por lo que debe apilarse y almacenarse en un lugar adecuado lejos de la humedad.

Para asegurarse de que los animales mantengan la temperatura corporal y el peso corporal deseados, debe seguir ciertos pasos que lo ayudarán a manejar su ganado durante las lluvias y ahorrar su dinero que se gasta en lugares inadecuados.

1. La limpieza es lo más importante.

Es probable que los animales se contagien fácilmente de enfermedades durante esta temporada, lo que expone varios problemas de salud. Por lo tanto, mantener a los animales limpios y secos se erige siempre como el primer requisito que se debe cumplir. Además, las tetinas de las vacas también deben limpiarse y desinfectarse regularmente antes y después del ordeño. Esto ayuda a evitar que la leche se vuelva contagiosa.

2. Aumente la cantidad de alimentación.

Los animales, durante este período, necesitan más alimentos y energía para producir calor para sobrevivir en el clima frío. Alimentar al ganado con granos nutritivos y forraje. En el caso de que solo se disponga de pienso húmedo, asegúrese de que no esté demasiado frío o congelado. Además, construya un refugio adecuado y resistente para que no se vean afectados por los fuertes vientos.

3. Prepare ropa de cama seca.

Crear un cobertizo no es suficiente. Hacer una cama adecuada y cálida para las vacas es igualmente importante, ya que una cama húmeda, sucia o sucia las deja expuestas a problemas de salud. Por lo tanto, un lecho de arena seca es lo mejor, sin embargo, la disponibilidad es limitada. En tales situaciones, puede optar por popotes secos o colchones de animales.

4. Suministro de agua potable.

La temporada de lluvias no implica suficiencia de agua potable. Las vacas deben ser alimentadas adecuadamente con agua limpia y potable para evitar una reducción en el consumo de alimento por parte de las vacas. Sin embargo, debe asegurarse de que el agua que suministra no esté demasiado fría o a una temperatura de congelación.

5. Drene el agua estancada.

La acumulación de agua de lluvia durante el monzón es evidente y frecuente. Pero lo mismo también proporciona una plataforma natural para el crecimiento de bacterias y enfermedades dañinas. Por lo tanto, preservar un entorno higiénico funciona bien para evitarlo.

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